LA LOCURA = LA MUERTE

Cae la noche.
Encuentro mi sombra
en las sombras
de las sombras.
Me veo salir
el resurgimiento.
No existe el iceberg
no existe el mar
el frío
la ilusión del hipotálamo.
El sol abriéndose como un ojo.
Las madres desean
que sus hijos las amen.
Hacen lo que sea.
Fingen.
Se muerden los huesos.
Son ellas las que le abren los ojos
a la noche como si fuera
una rendija.

Tengo una celda propia
donde atrapo las luces.
No hay llave alcanzable
para la celda
mi madre
no puede entrar.
Cae en mi mesa un poema
está húmedo aún
dice algo así como:
*”sal al jardín y contempla
cómo caen las estrellas”.

Está a punto de caer
alguien la empuja.
Están al borde de la muerte
mis luces a su encuentro.
Se levanta al fin
la noche.

* “A mi madre”, de Poemas del Manicomio de Mondragón (1987). Leopoldo María Panero

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