LORCATION de Brian Dedora.

Quisiera atraversarte
ser la luz de tu patio
con limonero andaluz.
No te lleves tu recuerdo
quisiera pasear
tristemente por tus calles.
Nacer de nuevo en las oscuras
ondas de tu andar.
¿Cómo fue tu muerte?
Una grieta en la mejilla.
¡Qué esfuerzo el morir!
Un niño trajo una sábana blanca.
Hay barcos que buscan ser mirados
para hundirse tranquilos.
Todas las tardes en Granada
muere un niño.
Dile a la luna que venga
que contemple las ruinas de New York.
Federico
verte desnudo es recordar la tierra.
Ven aquí,
vuelve a la cama
dejaré mi boca entre tus piernas.
Cuando me quedo sola
me quedan todavía tus 38 años.

Tras descubrir el fenómeno “re-enactment” he construido un poema calcando los versos de Lorca. No es un discurso propio, pero sí un concepto; le hablo directamente a él con sus palabras.
Brian Dedora (con un discurso y una inmersión mucho más memorable) me ha inspirado para ello.
18 de agosto de 2015.

EXILIADOS de J. Joyce.

“Estos tiempos solo llegan
una vez en la vida, el resto
solo sirve para recordarlos”.
El amor de la línea temporal
se agota
no por falta
no por distancia
disminuye en la prolongación de la palabra misma
AMOR.

Existe la libertad
el haz lo que quieras
cuando quieras
con quien quieras
pero no llegamos a encontrarlo
no llegamos a tocar con la punta
de los dedos el principio de la existencia.
Amar a Bertha es posible.
Amar a Beatrice
a Robert y a Richard
pero antes habrás de amarte a ti.

En la duda construyo el hueco
herir mi alma
exiliarme para encontrarte
eligiendo tu casa
tu alegría, tu religión
tu sexo
¿quién soy yo además de James Joyce?

Poema inspirado por Exiliados, la única obra de teatro de Joyce.
20 de agosto de 2015.

AMOK de Zweig.

Sal corriendo.
Sin lugar.
Sin destino.
Corre.
Atraviesa a la gente que se para en tu camino.
Crúzalos.
No los mires.
No te atrevas a lanzarles tus ojos encima.
No hagas caso de sus vísceras.
Camina.
Son solo 10 años.
Záfate.
Aleja tus manos de sus manos.
No estreches a la amarilla.
Busca una mujer blanca y apártate de ella.
Asegúrate de que no persigue tus recuerdos.
Libérate del nefasto de sus labios.
Del nácar aciago de su piel.
Huye.

Y si lo consigue,
si se atreve a agujerear la superficie del retinal y meterse dentro,
si se desboca hacía tu epicentro,
si se envalentona y te abre la puerta del costado
y entra
nunca,
bajo ningún concepto,
asaltes su ataúd.

Poema inspirado por el relato Amok, de Stefan Zweig.
25 de septiembre de 2014.