un búnker en discóveri max
nos desvela las reservas que ya están preparadas
está todo listo
para cuando acabe el mundo
el apocalipsis que aquel dios dictó
el día del juicio final
está todo listo
para sentarnos a nosotros mismos al estrado
todas las semillas de
todas las plantas
están dentro dese búnker
el esperma
y los óvulos
está todo listo
para que llegue el meteoro
para que estalle la luna
cualquier impacto
está previsto
los noruegos guardan bajo sus casas
conservas para 3 años
sólo quedarán los hijos de puta
para repoblar el planeta
quedarán las semillas
el esperma
el óvulo
y los hijos de puta
pero no la historia
y volveremos a repetir cada paso
porque solo quedarán los hijos de puta
los que mueren
en Lampedusa,
en las costas de Canarias
ellos no vivirán
ya no viven
las mulas
y los negros que venden hierba
buena en Lavapiés
ellos no vivirán
ya no viven
mi gente del sur
de cualquier sur
tampoco vivirá
porque solo y solamente
quien no conoce el disfrute del sol
se acuesta cada día equilibrando
el daño que le ha tocado hacer hoy
y se construye un búnker bajo el suelo

Te quiero

te quiero más que a mi propia vida
te quiero más que a tu propia vida
te quiero sin poder compararlo con nada
nada sería capaz de alcanzarme
porque es un lugar desconocido este
un lugar al que ni si quiera tú has sabido llegar
he llegado a la estrella que te señalaba por la ventana
a la primera estrella del espacio
ahora soy luz,
pero aún no me he deshecho de este cuerpo
que vaga en círculos alrededor del astro
aún soy parte del lugar que quise abandonar
cuando te conocí
te quiero y sé que no voy a dejar de hacerlo
porque el cuerpo se está cansando
de dar vueltas
y yo sigo impenetrable
en esta luz de tu nombre.

El vicio

El VICIO, nosotros lo hacemos por el vicio, no por necesidad, pero ¿qué es la necesidad más que el vicio, el vicio, el vicio…?
movimiento cíclico, como todos, todos los movimientos naturales, como la tierra, como los agujeros negros, como la menstruación, como las estaciones y los árboles.
vicio, necesidad

y nos castigarán por nuestros vicios
ya no es que haya castigo
es que tendremos que pedir perdón
y sólo habrá una manera
y será subiendo a una cruz
y bajando de ella un lienzo
y pintar ese lienzo
con la misma técnica
todos tus yos
al puntillismo
y después de pintar ese cuadro
habrá que llevarlo a una cueva
para encerrarlo dentro
para que resucite dentro
y esa cueva estará cerrada con una gran roca
también cíclica, redonda
y esa rueda, esa piedra gigante
estará empujada por los hombres
las mujeres y las niñas
los niños mientras,
junto a los perros,
sacarán fotografías y vídeos
con sus teléfonos inteligentes
-inteligentísimos-
entonces
todo quedará retratado
porque esos móviles tan inteligentes
tienen un espacio, un vacío infinito
que necesita ser llenado
con nuestras culpas,
y nuestros vicios,
y nuestras necesidades.

Admiro

Admiro a los animales
que Juanma guarda
en el escritorio de su mente.
Aunque a él le perturben
yo los admiro
cuando aparecen.
Aunque a mi pobre niño
le torturen
yo los observo con amor
y quisiera cuidarlos
y darles de comer
cuando me piden
incluso a veces quisiera
que me pertenecieran
sus animales
y así salvarle

pero yo no quiero salvarle
ni él quiere ser salvado
por eso me sentaré a observar
a todos sus animales
y los amaré en silencio
para que no se escapen.

Caen las palabras

caen las palabras en lugares vacíos
esperando a ser recogidas
por un tímpano misericordioso
que no deje llenar el vacío de más vacío

mientras tanto tú
has deshecho tu propio vacío hablando
has nombrado la conexión
dándole el final de la forma

nada será hasta que no sea nombrado
y si ocurre y el nombre se desboca
como un caballo blanco indomable,
como espíritu de indios
habrá un espacio entornado
entre el vacío de lo dicho
y el de lo quizás escuchado

una grieta de significado
en la que se descubran los ojos
de las piedras
en la que quizás se encuentre un búnker
donde refugiarse del fuego
donde esconderse de la noche
y los entresijos que te hacen
consciente de la existencia

mirar por el búnker de la guerra
y verse lúcida entre tanta celda
valiente del abismo
inútil del papel,
no quedó más remedio
que inventar el espacio
con nuestras cabezas,
no tenemos tiempo
entre pensamiento y pensamiento
para alcanzar lo que está más arriba.

El exterior

cabalgan sobre mi límpida tierra –
crines al viento-
la luz y el pasado.
Aún hoy no les espero.
Llegar a la glándula
y pulsar el botón
ejecutor. Órgano
de la explosión de las pieles.

Acudir al verso para encontrarse
-para no perderse-
un relámpago enciende
la noche. Un ruido
que tarda mil luces.
Aparece el hormigueo,
el sol mostrando su cara oculta
su trueno de dios del cielo
y la tierra,
mientras,
en súplica.
Un puñado de sal
para tapar el olor a invernadero.
Los ojos rápidos de infancia
atrapan el juego; de máscaras,
la sombra
los pozos,
cualquier lago
en el que lavar
mi tierra.

 

[Un sendero busca mar,
donde acabar su tristeza.
Fusiona un acantilado.
Gigante infancia.]